
Esta ventana por la que me asomo es un regalo de mis hijos, o al menos eso es lo que dicen ellos. Así, puedo escribir y compartir con vosotros algo que desde siempre ha sido una de mis grandes pasiones: la cocina.
Dado que nací en Melilla, me crié en Xaouen y tuve a mis hijos en Tetuán, aunque andaluza, mi cocina está muy influenciada por la gastronomía de Marruecos, en la que a su vez se mezclan tradiciones de tres culturas: la cristiana, la musulmana y la hebrea. El resultado os lo pueden corroborar mis amigos y mi familia.
Aunque os contaré recetas, trucos de cocina y algunas historietas relacionadas con ellas, no descarto cualquier otro comentario (“post” en lenguaje bloguero, según me apuntan) sobre algún temita que me apetezca en un momento dado.
Mucho me temo que alguno de mishijos quiera, aprovechando el éxito de difusión de este blog, incluir alguna recetilla de esas con las que quieren alegrar en días señalados a sus amigos y familia. En fin, el éxito es el éxito y no tendré más remedio que dejarles de cuando en cuando aunque, eso sí, estarán rigurosamente supervisadas en cuanto a criterios de calidad (jajajaja…)
Y esto es todo amigos. Pronto, recetas sabrosas con algún toque especial.
Saludos.
Muy bien Tita! Esperamos esas recetas “güenas, güenas” … un beso!
Hola, ¡ que cosa más rica de receta!, espero aprender con tus trucos y demás.
Que tengas mucho éxito.
¿Y yo qué puedo decir? He crecido saboreando la cocina de Dori. Gran parte de mis habilidades culinarias se deben a ella (siempre ha sido generosa -este blog lo demuestra- a la hora de compartir sus recetas). Aún recuerdo las veces que nos ponía a Begoña, su hija, y a mí, la hija adoptada, a machacar en el mortero… “Y para que no se te resbale el diente de ajo, échale una pizquita de sal”. “Machaca, machaca, que tiene que quedar bien ligado”…
Sigo cocinando recordando detalles, consejos, olores y colores de su cocina… Ahora por estos lugares intento aplicar sus enseñanzas (el blog será de gran utilidad) pero no me hago ilusiones. Dori es Dori. Su empanada es su empanada. Sus rosquitos son sus rosquitos. Y sus croquetas son más que croquetas, un milagro inigualable. Que se lo pregunten a mi hijo Matías al que tiene absolutamente conquistado a pesar de haberlas probado sólo algunas veces. ¡Viva las croquetas de Dori!
Besos, más que besos y, por favor, sigue añadiendo recetas. Y no sólo eso. Susana
¡hola Dori ¡en cuanto llegué a casa lo primero que hice fue ver tu blog de cocina y te felicito, pues tiene muy buenas recetas con unas explicaciones muy fácil de entender y a la vez con gracia, con la mezcla andaluza y marroquí, ya seguiré visitando la pagina, un abrazo de tu vecina ¡ha dori¡ ¡cuando puedas a ver si cuelgas una receta que me explicaste una vez de unas tortillas de patatas que haces muy pequeñas Loli